Fútbol Femenino

El valor femenino en el fútbol colombiano: un sueño que se demoró en llegar

En el día de la mujer, FUTBOLRED conmemora y celebra la incorporación de las damas al balompié.

Así han sido los inicios de la mujer en el fútbol colombiano. Foto: Archivo ETCE


Por: Miguel Ángel Machado
En 2017 hubo un nuevo inicio en el fútbol colombiano, el balompié femenino fue considerado como un deporte profesional y valorado como tal. Este 8 de marzo, FUTBOLRED se une a la conmemoración del día de la mujer y su presencia en el deporte cafetero.
Además, en Colombia, han estado como jueces centrales tres mujeres que se ganaron su lugar: Adriana Lucía Correa, quien pitó 40 partidos, siendo la última dama en ser árbitra en Colombia hasta el 2006. Le siguió Martha Liliana Toro, quien estuvo en 32 compromisos y finalizó María Edilma García con 17 encuentros.
Adriana Lucía Correa
Adriana Lucía Correa
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Foto: Felipe Caicedo/CEET

Adriana Lucía Correa
Adriana Lucía Correa
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Foto: Felipe Caicedo/CEET

Adriana Lucía Correa
Adriana Lucía Correa
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Foto: Felipe Caicedo/CEET

Martha Lililina Toro
Martha Lililina Toro
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Foto: Alfonso Cervantes/CEET

Martha liliana
Martha liliana
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Foto: Alfonso Cervantes/CEET

Martha liliana
Martha liliana
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Foto: Alfonso Cervantes/CEET

MAría Edilma García
MAría Edilma García
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Foto: Javier Agudelo/CEET

En Colombia, en los años 80, empezó la notoria presencia de la mujer en el fútbol, cuando jugadoras nacidas en el Valle del Cauca comenzaron a disputar sus propios partidos en los parques.

En su mayoría, los hombres no aceptaban que el sexo femenino practicara este deporte, por lo que tuvieron que jugar entre ellas y no relacionarse deportivamente con los demás. Las mujeres no encontraban un equipo que las acogiera y les diera un entrenamiento o, en caso de encontrarlo, era un club masculino en el que el hombre tenía la prioridad en el campo de juego.

Con tanto impacto y furor en la sociedad, que en los años 90 empezaron los partidos interdepartamentales debido a que en departamentos como Antioquia y Cundinamarca siguieron la idea que surgió en el Valle del Cauca. Allí empezaron los partidos femeninos aficionados.

La División Aficionada del Fútbol Colombiano, Difutbol, decidió involucrarse en estos partidos femeninos. Desde un inicio se empezó a contar solamente con la participación de las ligas de Valle, Antioquia y Bogotá. Gracias a la acogida que tuvo, se empezaron a unir ciudades como Tolima y Santander.

Un importante caso es el de Karla Torres, jugadora profesional de fútbol que juega en el Atlético Huila. A pesar de no contar con el apoyo de sus padres, no desistió de su deseo de lograr jugar fútbol profesionalmente.

“Mis papás no me apoyaron desde un inicio, cuando intenté convencerlos yo creo que pensaban como 'Karla patea un balón y ya se va aburrir'. Pero no, me pudo más el amor por el fútbol, el deseo de poder ganar dinero divirtiéndome en un deporte por el que siento tanta pasión al momento de jugar”, afirmó la venezolana.

Torres dejó su vida en su país de origen y llegó a Colombia a jugar fútbol profesional con la idea de depender de este. Debido a su experiencia en Venezuela, varias empresas relacionadas al deporte femenino la han llamado con el objetivo de que trabaje con ellos.

“Actualmente solamente dependo del fútbol, pero desde antes, en Venezuela, trabajaba en el ámbito deportivo. Creería que por eso me han vuelto a llamar y espero que el fútbol no sea mi único sustento diario”, dijo Torres.

Las mujeres en el fútbol han podido adaptarse a varios ámbitos. Como Torres, la mayoría de las futbolistas han logrado tener su vida aparte. Estudian, trabajan o realizan actividades aparte del fútbol, aunque no dependan económicamente.

Karla Torres, jugadora venezolana, también entranaba con hombres. Foto: tomada de Instagram: @KarlaEnanis07


También, algunas ya tienen pregrados y carreras cursadas en universidades o entidades educativas. En los hombres no es común que sigan sus estudios durante su vida futbolísitca, sin embargo, hay casos en que sí.

“Yo estoy en octavo semestre de Educación Física. A pesar de ser futbolista, quiero terminar mis estudios y ser profesora. Quiero ser una persona completa y capaz de cualquier situación cuando se trate de algo diferente al fútbol. Eso es lo bonito, poder estudiar y jugar al tiempo”, dijo María Ramírez, jugadora de Cortuluá.

Por otro lado, las jugadoras se han visto sorprendidas con el impacto futbolístico que han tenido en la actualidad. El fútbol femenino se tomó los estadios de Colombia en el año 2017, el voz a voz en las canchas se lograba con frases como “lleguemos temprano y vemos a las niñas jugar”, “hay que apoyar a las niñas; qué bueno que se les dé el espacio”, entre otras.

Ramírez escuchaba a los hinchas decir, “ha sido mejor venir a ver a las mujeres, al menos ellas ganan, no como los hombres”. Con una risa nerviosa y recuerdos de felicidad, Ramírez contaba que escuchaba esas palabras de varios hinchas y cómo cada vez empezó a ver más gente dentro del estadio, apoyándolas.

María Ramírez, jugadora profesional de Cortuluá. Foto: Tomada de Instagram: @13rmaria


Se lograron pasos importantes y significativos para el fútbol y para la historia de Colombia, en la que hoy es normal ver a las mujeres con un balón de fútbol en los pies.

“Poco a poco se empiezan a ver los resultados, aunque todavía falta mucho para lograrse por completo. Así es el fútbol femenino en Colombia, se luchó, se lograron cosas pero todavía faltan aspectos importantes, por lo que la lucha aún no ha terminado”, dijo Laura Aguirre, jugadora profesional perteneciente a Envigado y habitual convocada a la Selección Colombia.

Laura Aguirre, jugadora de Envigado y de la Selección Colombia. Foto: Tomada de Instagram: @lau_13aguirre


Miguel Ángel Machado
Especial para Futbolred
Twitter: @_miguelm17

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